In Discapacidad

Diversas son las enfermedades durante la etapa de gestación que pueden afectar de sordera al feto. Entre ellas:

– Enfermedades ocasionadas por los  microorganismos pertenecientes al grupo Torch, como por ejemplo:

Toxoplasmosis: Se trata de una infección parasitaria ocasionada por el parásito Toxoplasma gondii.

El contacto con heces de gato, consumir carne contaminada, beber agua contaminado o utilizar utensilios que hayan tenido contacto con carne contaminada por este parásito puede transmitir esta infección. A su vez, si se infecta una mujer embarazada puede transmitir esta infección al feto con un riesgo alto de ocasionarle consecuencias graves, una de ellas, la sordera.

Prevención:

La prevención de la toxoplasmosis viene ligada a una buena higiene personal, especialmente al hecho de lavarse las manos con regularidad. También se deben lavar bien las frutas y verduras que se consumirán y  no consumir  carne cruda o poco cocinada ni huevos crudos o leche sin pasteurizar, ya que pueden alojar al parásito.

 Rubéola: Es una infección viríca extremamente contagiosa que se transmite por medio de la saliva, estornudos, tos o el contacto con alguna superficie en la cual se encuentre alojado el virus (pañuelos, vasos, etc).

  Puede afectar gravemente al feto si la mujer en período de gestación se infecta con ella, ocasionándole a este consecuencias en su salud y desarrollo, entre ellas, la sordera.  

Prevención:

La prevención de la rubéola está ligada íntimamente a la aplicación de la vacuna contra esta. La mujer embarazada debe ya haberse vacunado contra este virus al menos 3 meses antes del embarazo porque antes de ese período de tiempo no se considera que haya desarrollado los anticuerpos necesarios para prevenir esta enfermedad.

Herpes simple: El herpes simple es una infección causada por el virus del VHS. Puede darse en los labios o en los genitales. Este último  puede afectar al bebé durante el embarazo o el parto, ocasionándole, entre otras consecuencias, pérdida de audición. Al menos aumentando la probabilidad de que la padezca.

Prevención:

Prevenir esta infección consiste principalmente en desarrollar buenos hábitos de higiene personal, especialmente el lavarse las manos con frecuencia.

Infección por citomegalovirus: Es una infección muy común que  ocasiona un virus que suele estar presente en la mayoría de los fluidos del ser humano (sangre, lágrimas, orina…). Es un virus que forma parte de los virus que producen el herpes.  Puede transmitirse con una acción tan trivial como compartir los cubiertos o cambiando un pañal, en el baño o haciendo cualquier acción que ponga a la persona en contacto con el fluido que contiene el virus en cuestión.

 Si bien la mayoría de las personas se contagia de esta infección en algún momento de su vida en el embarazo puede ser tan perjudicial para el bebé que puede traerle consecuencias graves, entre ellas, la deficiencia auditiva congénita.

Prevención:

La higiene personal es vital para prevenir la infección por  citomegalovirus. Asegúrese de lavar sus manos con frecuencia especialmente después de haber realizado una actividad que la ponga en contacto con algún fluido, como cambiar un pañal, por ejemplo.

También lave los utensilios en los cuales va a consumir alimentos o bebidas antes de  usarlos.

La prevención es importante:

 Lo ideal es que las madres tomen en cuenta las estrategias de prevención antes mencionadas para evitar contraer estas infecciones riesgosas para el bebé. Son simples, giran especialmente en torno a una buena higiene personal por lo que se recomienda que las mujeres en período de gestación refuercen sus hábitos de higiene:

– Que laven sus manos con bastante regularidad, especialmente antes de ingerir alimentos.

– Que laven los utensilios que emplearán para alimentarse. Si es con agua caliente mejor.

-Que laven las frutas o verduras que consumirán.

– Que eviten comer carne cruda o a poco cocinar y embutidos.

   Ahora bien, con respecto a otros esfuerzos para disminuir la probabilidad de infectar al bebé con alguna enfermedad que pueda producirle sordera destacan:

– Si la mujer en período de gestación ha padecido de herpes genital en el pasado puede comunicárselo a su médico a objeto de que le prescriba medicamentos que reduzcan la probabilidad de un nuevo brote.

– Realizarse pruebas de descarte de infecciones como la toxoplasmosis o el herpes a objeto de detectarlas a tiempo y tratarlas adecuadamente, ya que el riesgo de que afecten al feto aumenta mientras más desarrollado se encuentre éste.

– Hablar con el médico especialista, en caso de ya padecer una de estas enfermedades, sobre la mejor forma de traer al mundo al bebé. Tomando en cuenta que se puede evitar infectar al feto de algunas de estas enfermedades con el parto por cesárea.

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